Fáciles de interpretar
Lectura visual e inmediata, apta para personal no técnico.
Etiquetas adhesivas que registran de forma acumulativa e irreversible cuánto tiempo ha estado un producto por encima —o por debajo— de una temperatura crítica, mediante un cambio de color progresivo. Complemento económico de los dataloggers para verificar la cadena del frío unidad a unidad.

Un indicador de tiempo y temperatura es un dispositivo de control acumulativo e irreversible. Frente a un termómetro o indicador de umbral, que solo señala si se ha superado un valor puntual, el TTI registra la exposición total a temperatura inadecuada sumando periodos, aunque se produzcan de forma intermitente.
Esto es relevante porque la mayoría de productos sensibles —vacunas, biológicos, medicamentos, alimentos frescos— no se deterioran por un instante fuera de rango, sino por la dosis acumulada de tiempo × temperatura. La respuesta del indicador está diseñada para reflejar ese efecto de forma visual e inequívoca.
Existen dos comportamientos principales según el sentido de la excursión que vigilan:
| Tipo | Qué detecta | Uso típico |
|---|---|---|
| ↑ Ascendente (calor) | Exposición por encima del umbral | Cadena del frío 2–8 °C, congelados, alimentación |
| ↓ Descendente (frío/congelación) | Exposición por debajo del umbral | Productos que no deben congelarse (vacunas, biológicos, insulina) |
| ↕ Bidireccional | Ambos sentidos, alto y bajo | Rangos estrictos donde el frío excesivo también daña el producto |
Los indicadores más completos, como los de la familia Coldchain, vigilan simultáneamente los dos extremos del rango; los de la familia WarmMark se centran en la exposición al calor con distintos umbrales y tiempos de respuesta.
La mayoría de estos indicadores incorporan varios puntos de control —habitualmente tres, aunque existen modelos de un solo punto— que viran de color de forma sucesiva al mantenerse el producto por encima de la temperatura marcada. Cada punto está calibrado para un periodo de tiempo concreto (por ejemplo, 2 h, 12 h y 48 h), de modo que la lectura combinada indica cuánto tiempo se prolongó la excursión.
El principio de funcionamiento se basa en la difusión de un colorante a velocidad dependiente de la temperatura: por encima del umbral, el colorante avanza y activa los puntos en secuencia; por debajo, el proceso se detiene.
Primero vira el punto de menor tiempo, luego el intermedio y finalmente el de mayor tiempo.
Si el producto vuelve a temperatura correcta, el cambio se detiene y solo se reanuda si se vuelve a superar el umbral. La etiqueta suma los periodos de sobrecalentamiento intermitentes.
Una vez producido, el cambio de color es permanente, lo que permite verificar a posteriori si se mantuvieron las condiciones.
Para elegir el indicador correcto hay que definir tres parámetros: el umbral de temperatura, el sentido de la excursión a vigilar y el tiempo de respuesta de los puntos de control.
| Parámetro | Descripción | Valores habituales |
|---|---|---|
| Umbral de temperatura | Temperatura a partir de la cual el indicador reacciona | Ajustado al rango del producto (p. ej. cadena del frío 2–8 °C) |
| Sentido | Calor (ascendente), frío (descendente) o ambos | Según riesgo del producto |
| Nº de puntos de control | Determina la resolución temporal | 1 punto (umbral) o 3 puntos (tiempos escalonados) |
| Tiempo de respuesta | Periodos calibrados de cada punto | Desde minutos/horas hasta varios días |
| Activación | Muchos modelos requieren armado manual antes de su uso | Retirar lengüeta / presionar según modelo |
| Formato | Etiqueta adhesiva de un solo uso | Sobres de 100 unidades habituales |
Al ser etiquetas adhesivas de un solo uso, no utilizan baterías ni componentes que dañen el medio ambiente, y su bajo coste permite aplicarlas individualmente sobre el producto o sobre envases pequeños dentro de una misma expedición.
Cuéntanos tu caso de uso y nuestro equipo de ingenieros te asesorará para elegir el umbral, el sentido y la configuración óptimos.
Lectura visual e inmediata, apta para personal no técnico.
Permite el control unidad a unidad, no solo a nivel de palé o cámara.
No requieren mantenimiento ni calibración periódica.
No solo el hecho puntual de superar un umbral.
Aportan evidencia auditable de las condiciones durante el transporte y la manipulación.
Verifican el producto individual que realmente ha recibido la excursión.
Los indicadores de tiempo y temperatura se emplean en cualquier sector donde un producto se degrade por exposición acumulada a temperaturas críticas:
Control de la cadena del frío 2–8 °C de vacunas, biológicos e insulina; verificación de envíos termosensibles; neveras de farmacias y hospitales. Evidencia alineada con las prácticas de distribución (GDP) y las recomendaciones de la OMS.
Transporte y almacenaje de perecederos, congelados y refrigerados; soporte a los planes de autocontrol basados en APPCC/HACCP para acreditar el mantenimiento de la temperatura.
Expediciones internacionales de carga sensible al tiempo y la temperatura, junto a la etiqueta IATA Time and Temperature Sensitive exigida en el aéreo.
Reactivos, adhesivos y formulaciones que pierden propiedades fuera de un rango controlado.
El registro de tiempo y temperatura mediante etiquetas adhesivas es un método práctico y eficaz que complementa a los dataloggers y registradores. Por su bajo coste y su facilidad de aplicación sobre el propio producto o sobre envases individuales, permiten conocer la temperatura real que ha recibido cada unidad. Ante un fallo de la cámara frigorífica o una negligencia en el transporte, identifican qué envases se han visto afectados y cuáles no.
Un indicador de umbral (threshold) solo señala si se ha superado una temperatura concreta, sin informar de cuánto tiempo. Un indicador de tiempo y temperatura (TTI) integra ambos factores: registra de forma acumulativa cuánto tiempo ha estado el producto fuera de rango, sumando incluso excursiones intermitentes. Esto refleja mejor el deterioro real de vacunas, medicamentos y alimentos, cuya degradación depende de la dosis combinada de tiempo y temperatura, no de un instante puntual.
Sí. Son una solución habitual para verificar el mantenimiento del rango 2–8 °C de vacunas, biológicos e insulina durante el transporte y almacenaje. Aportan una evidencia visual e irreversible por unidad, útil para acreditar el cumplimiento frente a las prácticas de distribución (GDP) y las recomendaciones de la OMS. Para productos que tampoco deben congelarse, existen indicadores bidireccionales que vigilan simultáneamente el exceso de calor y el de frío.
Depende del modelo. Muchos indicadores requieren un armado manual —retirar una lengüeta o presionar el activador— justo antes de aplicarlos al producto, momento en el que comienza el seguimiento. Otros modelos vienen preactivados. Es importante activarlos en el punto correcto de la expedición para que la lectura corresponda al tramo que se quiere vigilar.
Los indicadores ascendentes solo detectan exposición al calor. Para vigilar el frío o la congelación —crítico en productos que se dañan al congelarse, como ciertas vacunas y biológicos— se utilizan indicadores descendentes o bidireccionales, como los de la familia Coldchain, que alertan cuando el producto sale del rango tanto por encima como por debajo del umbral.
No lo sustituyen, lo complementan. El datalogger registra la curva de temperatura de una expedición completa con fecha y hora; el indicador de tiempo y temperatura verifica de forma económica el producto o envase individual que realmente ha recibido la excursión. Combinar ambos aporta trazabilidad a nivel de lote y control unidad a unidad, especialmente en envíos fraccionados o de última milla.
Indícanos el umbral de temperatura, el sentido de la excursión y el producto transportado — seleccionamos el modelo óptimo y te respondemos con la solución adecuada. Asesoramiento de ingeniería sin coste, stock permanente.