Alu-zinc (aluminizado)
Muy buena conductividad térmica. Es la opción estándar para la mayoría de instalaciones.
Elementos tubulares en forma de «U» con aleta helicoidal que multiplica la superficie de intercambio para calentar aire en movimiento dentro de conductos, hornos y secaderos.

Una resistencia para aire aleteada es una resistencia tubular blindada a la que se añade una aleta metálica enrollada de forma helicoidal sobre la vaina, lo que aumenta entre 3 y 5 veces la superficie de disipación respecto a un tubo liso.
Esa mayor superficie permite ceder el calor al aire de forma eficiente sin que la vaina alcance temperaturas peligrosas. En la terminología técnica internacional se denominan finned tubular air heaters o finned duct heaters.
La forma en «U» permite alojar toda la longitud calefactora dentro del conducto mientras los terminales de conexión quedan en el exterior, en la zona fría, protegidos del calor. Están diseñadas específicamente para calentar aire en circulación: conductos de ventilación, baterías de calentamiento, hornos de secado y sistemas de aire forzado donde el medio a calentar es el propio aire.
| Elemento | Material / configuración |
|---|---|
| Vaina | Acero inoxidable |
| Aletas | Alu-zinc o inox · helicoidales |
| Aislante | Óxido de magnesio (MgO) |
| Hilo resistivo | NiCr 80/20 |
| Forma | Tubo en «U» |

El aire es un mal conductor del calor. Si se coloca una resistencia tubular lisa en una corriente de aire, el calor no escapa de la vaina con suficiente rapidez: la temperatura superficial del tubo se dispara mientras el aire apenas se calienta. La aleta resuelve este problema ampliando la superficie de contacto con el aire.
El resultado es una característica funcional clave: a igualdad de potencia, una resistencia aleteada trabaja a una temperatura de vaina muy inferior a la de un tubo liso. Esto se traduce en calentamiento más rápido del aire, mayor rendimiento, menor temperatura superficial y mayor vida útil del elemento.
Por ese mismo motivo las resistencias aleteadas exigen aire en movimiento. Las aletas necesitan un flujo de aire que las «barra» para extraer el calor; sin circulación suficiente, el aire entre aletas se vuelve laminar, no se renueva y la vaina se sobrecalienta. No deben utilizarse en aire en reposo ni en aplicaciones de inmersión en líquidos.

La variable de diseño fundamental es la densidad de carga superficial (en inglés, watt density), expresada en W/cm². Las resistencias para aire trabajan deliberadamente a baja densidad de carga —máximo 3,6 W/cm²— precisamente porque el aire evacúa el calor con dificultad. La temperatura máxima que puede alcanzar el aire depende directamente de la velocidad con que circula sobre las aletas:
Cuéntanos tu caudal, velocidad y temperatura. Para conductos de gran sección, aire húmedo o agresivo y potencias fuera de catálogo, el equipo técnico de Surisa estudia cada caso y propone la serie, la potencia y el paso de aleta adecuados.
Todas las resistencias para aire comparten la arquitectura interna de una resistencia tubular blindada, con la aleta añadida en el exterior. La elección del material de la aleta marca el límite de aplicación.
| Capa | Material | Función |
|---|---|---|
| Hilo resistivo | Aleación níquel-cromo NiCr 80/20 | Genera el calor al pasar la corriente |
| Aislante | Óxido de magnesio (MgO) compactado | Aísla eléctricamente y transmite el calor a la vaina |
| Vaina (tubo) | Acero inoxidable | Protege el hilo y resiste la corrosión del aire |
| Aletas | Alu-zinc o acero inoxidable · helicoidales | Multiplican ×3–5 la superficie de disipación |
| Racores | Roscados M12 · M14 · M22 | Atraviesan la pared del conducto · terminales fuera |
Muy buena conductividad térmica. Es la opción estándar para la mayoría de instalaciones.
Mayor resistencia a la oxidación y a la temperatura. El tubo (vaina) es siempre inox en ambos casos.
El MgO es excelente aislante eléctrico y, a la vez, buen conductor térmico: aísla eléctricamente el hilo mientras transfiere su calor a la vaina.
Las resistencias para aire se fabrican en varias series según el tamaño de aleta, el diámetro del tubo y el paso entre aletas (en inglés, fin pitch). El paso condiciona tanto la superficie de intercambio como la resistencia al paso del aire: un paso más cerrado aporta más superficie pero introduce más pérdida de carga en el conducto.
| Serie | Aleta | Tubo | Racor | Paso entre aletas | Aplicación típica |
|---|---|---|---|---|---|
| Aletas alu-zinc 50×25 | Alu-zinc 50 × 25 mm | A. inox | M12 | 4,5 mm | Aire limpio · conductos y hornos a temperatura moderada |
| Aletas inox 50×25 | Inox 50 × 25 mm | A. inox | M12 | 7 mm | Aire agresivo · humedad · mayor temperatura |
| Aletas alu-zinc 40×80 (Ø10) | Alu-zinc 40 × 80 mm | A. inox Ø10 | M14 | — | Mayor potencia por elemento · conductos grandes |
| Aletas alu-zinc 40×80 (Ø16) | Alu-zinc 40 × 80 mm | A. inox Ø16 | M22×1,5 | — | Alta potencia · tubo reforzado |
Dentro de cada serie existen múltiples longitudes y potencias estándar (de 200 W hasta 3.000 W por elemento), con longitudes de 200 a 970 mm según la potencia. También se fabrican versiones con aletas redondas y configuraciones especiales bajo demanda. La potencia exacta y la longitud se seleccionan en función del caudal de aire, la velocidad de paso y la temperatura de salida requerida.
Las resistencias para aire aleteadas se utilizan en cualquier proceso donde haya que calentar aire en movimiento de forma eficiente: climatización, hornos y secaderos, maquinaria de proceso, tratamiento de superficies y equipos de laboratorio.
Baterías de calentamiento en conductos, recalentamiento de aire de impulsión y cortinas de aire caliente.
Hornos de secado y curado, túneles de secado y deshumidificación del aire de proceso.
Calentamiento de aire de proceso, generadores de aire caliente y sistemas de aire forzado en líneas de producción.
Cabinas de secado de pintura y recubrimientos, y precalentamiento del aire de proceso.
Estufas de aire forzado y equipos de retractilado y termosellado.
Depende de la velocidad del aire sobre la zona calefactora. A una densidad de carga de 3,6 W/cm², el aire puede calentarse hasta 90 °C a 1 m/s, 200 °C a 2 m/s, 270 °C a 3 m/s y 325 °C a 4 m/s. En aire en reposo no deben utilizarse, porque sin circulación la vaina se sobrecalienta. Cuanto mayor es la velocidad del aire, más calor se extrae de las aletas y mayor temperatura de salida se obtiene con seguridad.
El aire es mal conductor del calor. Una resistencia tubular lisa colocada en una corriente de aire alcanzaría una temperatura de vaina muy elevada mientras el aire apenas se calienta. Las aletas multiplican la superficie de disipación entre 3 y 5 veces, de modo que el elemento cede el calor al aire de forma eficiente trabajando a una temperatura de vaina mucho más baja. Esto mejora el rendimiento, acelera el calentamiento y alarga la vida útil de la resistencia.
Se recomienda una velocidad mínima de aire de 2 m/s sobre la zona calefactora. Las aletas necesitan un flujo que las barra para extraer el calor; por debajo de esa velocidad el aire entre aletas se vuelve laminar, no se renueva y la vaina se sobrecalienta. Por este motivo las resistencias aleteadas no deben usarse nunca en aire en reposo ni para calentar líquidos por inmersión.
Las aletas de alu-zinc (aluminizadas) ofrecen muy buena conductividad térmica y son la opción estándar para aire limpio en conductos y hornos a temperatura moderada. Las aletas de acero inoxidable se utilizan cuando el aire es más agresivo, hay humedad o vapores, o se requiere mayor temperatura de trabajo y resistencia a la oxidación. El tubo (vaina) es de acero inoxidable en ambos casos.
Se parte de la temperatura de aire que se necesita y de la velocidad de paso disponible. Con esa velocidad se determina la densidad de carga admisible (máx. 3,6 W/cm²) según la tabla de temperaturas; a partir de ahí se calcula la potencia total que debe instalarse para calentar el caudal de aire al salto térmico deseado. Si se necesita más temperatura manteniendo la velocidad, debe reducirse la densidad de carga repartiendo la potencia en más superficie calefactora. El equipo técnico de Surisa ayuda con este dimensionado.
Sí. Además de las series estándar (de 200 a 3.000 W por elemento, con longitudes de 200 a 970 mm), se fabrican resistencias para aire en longitudes, potencias, diámetros de tubo y tipos de racor específicos, así como versiones con aletas redondas o configuraciones especiales bajo demanda.
Cuéntanos tu caudal, velocidad y temperatura. Te devolvemos la configuración adecuada. Resistencias para aire estándar y a medida, con asesoramiento de ingeniería propia desde 1974.