La etiqueta de temperatura de tipo semáforo se usa comúnmente como señalización visual y alerta de los sobrecalentamientos de dispositivos, baterías, cuadros eléctricos y superficies en general.
Este indicador tiene aplicación en cualquier sector, desde la industria general, a la alimentaria, farmacéutica y hasta para el uso particular. Su uso más común se da en el control de algunos dispositivos susceptibles de sufrir sobrecalentamiento, debido al funcionamiento prolongado, lo cual puede dañarlos o reducir su vida útil.
La principal ventaja de esta etiqueta de temperatura, es su facilidad de uso y bajo coste. Al ser un indicador de fácil lectura visual, permite que los operarios puedan, con un solo vistazo al pasar, detectar si existe en ese momento algún sobrecalentamiento en la instalación monitorizada.
Las conexiones eléctricas o las baterías, son dispositivos que pueden llegar a sobrecalentarse debido a la carga de trabajo. Con un indicador de tipo semáforo es posible detectarlo a tiempo y tomar las medidas correctoras necesarias. Asimismo, en entornos de producción es habitual su uso para monitorizar partes de la maquinaria que, o bien debido a la fricción, o bien debido al uso de componentes electrónicos, tienden al sobrecalentamiento tras un uso prolongado.
También en el sector alimentario, este indicador de temperatura tiene una clara aplicación en los procesos de elaboración, donde intervienen tratamientos térmicos y es necesario controlar que se mantengan dentro de los niveles correctos de temperatura. Esta etiqueta, al ser flexible y adhesiva, es fácilmente adherible a recipientes, contenedores y tanques estancos, controlando de forma simple y visualmente el estado de la temperatura de los mismos.