Este sensor de temperatura adhesivo ha sido concebido para su uso como sistema de detección de sobrecalentamiento en motores y para control de garantías de los mismos.
Su pequeño tamaño y el hecho de ser adhesivo permite ubicarlo en cualquier punto del motor que se quiera controlar. Posteriormente y en caso de reclamación, permite certificar si el motor ha sufrido o no un sobrecalentamiento debido a un mal uso, ya que si se ha alcanzado la temperatura crítica, el indicador realizará un cambio de color permanente. De esta forma, evitamos reclamaciones de la garantía del motor cuando la avería se debe a un uso inadecuado y no a un defecto del producto.
Esta etiqueta es especialmente adecuada para desguaces y talleres de reparación de automóviles.
El indicador Temperature Recorder tiene también otras aplicaciones dentro del ámbito del motor y de la industria en general.
Dentro del sector automovilístico, en su vertiente de competición deportiva, permite realizar test de sobrecalentamiento en todo tipo de componentes dentro del vehículo. Asimismo, es de gran utilidad en la fase de pruebas de nuevos motores y prototipos para detectar zonas sobrecalentadas durante el funcionamiento. Este tipo de uso tiene aplicación en cualquier industria relacionada con motores, desde la fabricación de motores de barcos a la aeronáutica.
Por otra parte, el indicador Temperatura Recorder no solo es empleado para medir el motor del vehículo. También utilizado para control de garantías de todo tipo de instalaciones y maquinaria, desde sistemas de calefacción a equipamientos industriales.