Control de temperatura en freidoras: temperaturas y cómo verificarlas

21 Oct 2026 3 min de lectura· Por el equipo técnico de Surisa

TL;DR: En la mayoría de frituras, el aceite debe trabajar entre 160 y 180 °C. En patatas fritas, la normativa europea recomienda no superar los 175 °C para reducir la formación de acrilamida. El termostato de la freidora puede desviarse con el uso, por lo que conviene verificarlo de forma independiente: las etiquetas irreversibles de Surisa muestran qué temperatura máxima se alcanzó.

En una cocina profesional, la temperatura del aceite afecta a tres cosas a la vez: la calidad del producto frito, la vida útil del aceite y la seguridad alimentaria. Un aceite demasiado frío da fritos aceitosos y blandos; uno demasiado caliente quema el exterior, degrada el aceite más rápido y favorece la formación de compuestos no deseados, como la acrilamida.

Temperatura de fritura según el alimento

Alimento Temperatura orientativa del aceite
Patatas fritas 160–175 °C
Verduras en tempura o rebozadas 160–180 °C
Pescado rebozado 175–190 °C
Freidora de aire 180–200 °C, según el fabricante

Estas temperaturas son orientativas: las instrucciones del producto y del fabricante de la freidora son la referencia.

Acrilamida: por qué no superar los 175 °C

La acrilamida es un compuesto que se forma en alimentos ricos en almidón, como las patatas o los cereales, cuando se fríen, hornean o tuestan a alta temperatura. Se forma a partir de azúcares y de un aminoácido presente en el propio alimento, no del aceite.

El Reglamento (UE) 2017/2158 obliga a los establecimientos de alimentación a aplicar medidas para reducirla. En las patatas fritas, recomienda freír a temperaturas inferiores a 175 °C, no prolongar la fritura más de lo necesario y buscar un color dorado claro, no oscuro.

Por qué verificar el termostato de la freidora

El termostato regula la temperatura del aceite, pero con el uso su sensor puede desviarse y marcar una temperatura distinta de la real. Si marca de menos, el aceite trabaja más caliente de lo que se cree, con más acrilamida y más degradación del aceite.

Por eso conviene un doble control: el termostato de la freidora y una verificación independiente periódica.

Cómo verificar la temperatura con etiquetas irreversibles

Las etiquetas de temperatura irreversibles tienen varios puntos que se ennegrecen de forma permanente al superar la temperatura impresa. Tras el uso, muestran la temperatura máxima alcanzada en el punto donde se colocaron, y se pueden guardar como registro del autocontrol.

Las etiquetas de Surisa tienen una capa de poliéster que las protege del agua, el vapor y el aceite, y una precisión de ±1 % por encima de 100 °C.

Qué etiqueta elegir:

Buenas prácticas en la freidora

  • Precalentar el aceite hasta la temperatura de trabajo antes de introducir el alimento.
  • No sobrecargar la cesta: baja la temperatura del aceite de golpe y alarga la fritura.
  • Filtrar el aceite y renovarlo según su estado, no solo por calendario.
  • Revisar el termostato de forma periódica y registrar la verificación en el plan de autocontrol.

Preguntas frecuentes sobre la temperatura de la freidora

¿A qué temperatura se fríen las patatas fritas?

Entre 160 y 175 °C. Por encima de 175 °C aumenta la formación de acrilamida, por lo que el Reglamento (UE) 2017/2158 recomienda no superar esa temperatura y retirar las patatas cuando tengan un color dorado claro.

¿Cómo sé si el termostato de mi freidora es correcto?

Comparando su lectura con una medición independiente. Una etiqueta de temperatura irreversible muestra la temperatura máxima alcanzada; si marca bastante más que la consigna del termostato, conviene revisarlo o recalibrarlo.

¿Qué es la acrilamida y cómo se reduce?

Es un compuesto que se forma en alimentos con almidón al cocinarlos a alta temperatura. Se reduce friendo por debajo de 175 °C, evitando frituras excesivamente largas y buscando un dorado claro en lugar de un color oscuro.

¿Cada cuánto hay que cambiar el aceite de la freidora?

Depende del uso, de la temperatura y de lo que se fría. El aceite se degrada más rápido si trabaja demasiado caliente. Las señales de que hay que cambiarlo son el oscurecimiento, el humo a temperatura normal, la espuma persistente y los olores extraños.