Control de temperatura en la industria alimentaria

TL;DR: En la industria alimentaria, la temperatura es el principal punto de control para la seguridad de los alimentos: frío para conservar (refrigerados por debajo de 2–7 °C según el producto, congelados a −18 °C) y calor para higienizar (pasteurización, esterilización, cocción). Surisa dispone de indicadores adhesivos para todo ese rango: desde −18 °C en congelados hasta 260 °C en hornos de panadería.

El Reglamento (CE) 852/2004 obliga a las empresas alimentarias a aplicar un sistema de autocontrol basado en los principios APPCC (Análisis de Peligros y Puntos de Control Crítico, HACCP en inglés). En casi todos los planes APPCC, la temperatura es un punto de control crítico: hay que fijar sus límites, vigilarla y registrar las desviaciones.

En la terminología técnica internacional se habla de food safety temperature control y HACCP temperature monitoring.

  • 8 niveles116 – 154 ºC€15,93 Precios sin IVA
  • 7 niveles60 – 90 ºC€13,31 Precios sin IVA
  • 13 niveles horizontal12 – 24 ºC€23,90 Precios sin IVA

Aplicaciones en alimentación

Ver todos los indicadores de temperatura →

Temperaturas clave en la seguridad alimentaria

Proceso o situación Temperatura de referencia
Alimentos congelados −18 °C o inferior
Carne picada / despojos / aves / carne fresca de ungulados Máximo 2 °C / 3 °C / 4 °C / 7 °C
Zona de peligro (crecimiento bacteriano rápido) Aproximadamente entre 5 y 60 °C
Pasteurización de leche (método HTST) 72 °C durante 15 segundos
Esterilización de conservas Habitualmente entre 115 y 125 °C
Cocción de pan (horno) 170–250 °C según el tipo de masa

Los límites de la carne proceden del Reglamento (CE) 853/2004. Para cada producto manda su etiqueta o el plan APPCC de la empresa.

Esterilización de conservas y alimentos envasados

Las conservas se esterilizan en autoclaves industriales, también llamados retortas, con vapor o agua sobrecalentada a temperaturas habitualmente entre 115 y 125 °C. El objetivo es la esterilidad comercial: eliminar los microorganismos capaces de crecer en el envase cerrado, en especial las esporas de Clostridium botulinum.

Lo crítico es que el centro del envase alcance la temperatura durante el tiempo necesario, y no solo la cámara del autoclave. Una etiqueta irreversible pegada en el envase o en la cesta confirma qué temperatura máxima se alcanzó en ese punto. Explicamos los ciclos de vapor en temperatura y tiempo de esterilización en autoclave.

La pasteurización trabaja a temperaturas más bajas (72 °C durante 15 segundos en el método HTST de la leche, o 63 °C durante 30 minutos en el método lento). Elimina los microorganismos patógenos, pero no las esporas, por lo que el producto pasteurizado necesita frío y tiene una vida útil más corta.

Carne: conservación y cadena de frío

La carne es de los productos más exigentes con la temperatura. El Reglamento (CE) 853/2004 fija los máximos: 7 °C para la carne fresca de vacuno, porcino u ovino, 4 °C para las aves y los preparados de carne, 3 °C para los despojos y 2 °C para la carne picada.

En cámaras y vitrinas conviene combinar una lectura diaria con un termómetro adhesivo LCD y un indicador de tiempo y temperatura que registre si el producto pasó tiempo por encima de su límite. Para carne ya descongelada, un indicador de descenso de temperatura avisa si volvió a bajar de 0 °C. Más detalle en cadena de frío y conservación de alimentos.

Vino: temperatura de conservación

El vino se conserva mejor a una temperatura estable, en torno a 10–15 °C, lejos de la luz y con humedad moderada. Más que el valor exacto, lo que daña el vino son las oscilaciones de temperatura: por eso no se guarda en cocinas ni en zonas con cambios bruscos.

Un termómetro adhesivo LCD pegado en la bodega, la cava o el botellero permite comprobar de un vistazo que la temperatura se mantiene en su rango. El termómetro horizontal de 13 niveles con rango 12–24 °C cubre la parte alta de ese rango y avisa si la bodega se calienta.

Cerveza: temperaturas de elaboración

En la elaboración de cerveza, cada fase tiene su temperatura:

  • Maceración: aproximadamente entre 62 y 72 °C, según el tipo de cerveza y los azúcares que se buscan.
  • Fin de maceración (mash-out): en torno a 76–78 °C.
  • Fermentación: aproximadamente entre 15 y 22 °C en cervezas tipo ale y entre 7 y 13 °C en cervezas tipo lager.

Los termómetros adhesivos LCD se pegan sobre el depósito o el fermentador y permiten leer la temperatura sin abrirlo: el de 7 niveles con rango 60–90 °C para la maceración, y el de 11 niveles con rango 0–50 °C para la fermentación.

Higiene: lavavajillas industrial

En hostelería y colectividades, el lavavajillas industrial debe alcanzar temperaturas de aclarado suficientes para higienizar la vajilla. La etiqueta TDI, con puntos a 65, 71 y 82 °C, se pega en un plato o bandeja y muestra qué temperatura alcanzó en el ciclo.

Ver etiquetas para lavavajillas industrial →

Preguntas frecuentes sobre la temperatura en la industria alimentaria

¿Qué es la zona de peligro de temperatura en los alimentos?

Es el rango aproximado entre 5 y 60 °C, en el que las bacterias se multiplican más rápido. Los alimentos perecederos deben pasar el menor tiempo posible en ese rango: se conservan por debajo (en refrigeración o congelación) o por encima (en mantenimiento en caliente).

¿Es obligatorio controlar la temperatura en una empresa alimentaria?

Sí. El Reglamento (CE) 852/2004 obliga a no interrumpir la cadena de frío y a aplicar un sistema de autocontrol basado en el APPCC. En la práctica, la temperatura de almacenamiento, transporte y procesado figura como punto de control crítico en la mayoría de planes.

¿A qué temperatura se esterilizan las conservas?

Habitualmente entre 115 y 125 °C en autoclave o retorta, durante el tiempo necesario para que el centro del envase alcance la esterilidad comercial. El tiempo depende del producto, del tamaño del envase y del tipo de autoclave.

¿Qué diferencia hay entre pasteurizar y esterilizar un alimento?

La pasteurización (por ejemplo, 72 °C durante 15 segundos en la leche) elimina los microorganismos patógenos, pero no las esporas, por lo que el producto necesita frío. La esterilización (habitualmente por encima de 115 °C) elimina también las esporas y permite conservar el producto a temperatura ambiente.

¿A qué temperatura se conserva el vino?

A una temperatura estable, en torno a 10–15 °C. Las oscilaciones de temperatura dañan el vino más que un valor ligeramente fuera de ese rango, por lo que conviene vigilar la bodega con un termómetro.

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