Control de temperatura en procesos industriales

TL;DR: En muchos procesos industriales lo que decide la calidad es la temperatura que recibe la pieza, no la que marca el horno o la máquina. Las etiquetas irreversibles de Surisa se pegan sobre la pieza y registran la temperatura máxima alcanzada, de 29 a 290 °C; por encima, los lápices termosensibles llegan a 600 °C. También hay etiquetas que avisan de superficies calientes para prevenir quemaduras.

Los sensores de un horno o de una máquina miden la temperatura en el punto donde están instalados. Con el desgaste de resistencias y sensores, o con cargas mal distribuidas, la temperatura real de la pieza puede ser distinta. Un indicador adhesivo pegado sobre la pieza da una lectura directa, sin cables ni baterías, y se puede adjuntar después al registro de calidad del lote.

En la terminología técnica internacional se habla de industrial temperature indicators, irreversible temperature labels y temperature indicating crayons.

  • 8 niveles160 – 199 ºC€18,36 Precios sin IVA
  • 10 niveles188 – 249 ºC€22,05 Precios sin IVA
  • Hand Hot50 ºC€11,89 Precios sin IVA

Aplicaciones en industria

Ver termómetros irreversibles →

Lacado de aluminio y pintura en polvo

El lacado de aluminio con pintura en polvo tiene dos fases térmicas críticas:

  1. Secado tras el pretratamiento, en hornos en torno a 120 °C.
  2. Polimerización de la pintura, con la pieza entre unos 180 y 200 °C durante el tiempo que indique el fabricante de la pintura.

Si el perfil no alcanza la temperatura de polimerización, el recubrimiento no adquiere su dureza ni su resistencia a la intemperie. Una etiqueta de 8 niveles con rango 160–199 °C pegada en el perfil muestra a la salida del horno qué temperatura alcanzó.

Vulcanizado y fabricación de neumáticos

En la fabricación de neumáticos y piezas de caucho, la temperatura es crítica en el mezclado del compuesto. La primera etapa de mezcla trabaja en torno a 160–170 °C, mientras que la etapa final, en la que se añaden los agentes de curado, debe mantenerse por debajo de unos 100–110 °C para que el compuesto no empiece a vulcanizarse antes de tiempo. El curado posterior también requiere controlar la temperatura del molde.

Tratamientos térmicos de piezas metálicas

En el revenido, que se aplica después del temple para reducir tensiones internas, la temperatura depende de las propiedades buscadas: entre unos 150 y 250 °C en piezas que deben conservar gran dureza, como herramientas, y temperaturas mucho más altas, del orden de 450–650 °C, cuando se busca más tenacidad.

  • Hasta 290 °C: etiquetas irreversibles pegadas sobre la pieza.
  • Por encima de 290 °C: lápices termosensibles de 600 °C.

Fabricación de latas y módulos fotovoltaicos

  • Latas para alimentos y bebidas: los barnices y recubrimientos se curan en hornos a alta temperatura. Una etiqueta pegada en una lata de control confirma la temperatura máxima alcanzada en la línea.
  • Módulos fotovoltaicos: el laminado del encapsulante con el vidrio requiere alcanzar la temperatura que marque su fabricante para garantizar la estanqueidad del módulo. Una etiqueta de un solo punto ocupa muy poco espacio y no interfiere con los componentes eléctricos.

Fusión de entretelas termoadhesivas

En la confección, las entretelas termoadhesivas se fijan al tejido con una combinación exacta de temperatura, presión y tiempo. La temperatura de la prensa debe comprobarse a diario en toda la superficie de presión, antes de empezar la producción. Las tiras de control se colocan entre la tela y la entretela, y miden la temperatura justo en la unión.

Motores: control de sobrecalentamiento

El indicador Temperature Recorder es una etiqueta irreversible de 4 puntos pensada para controlar sobrecalentamientos en piezas de motor. Se usa en el control de garantías: si la pieza se sobrecalentó, la etiqueta lo deja registrado de forma permanente.

Seguridad laboral: superficies calientes

Tuberías, radiadores, máquinas y equipos de proceso pueden alcanzar temperaturas que causan quemaduras por contacto. El riesgo es mayor cuando la superficie alterna entre frío y caliente, porque es más fácil confiarse.

Las etiquetas de seguridad Tempsafe y Hand Hot cambian de color cuando la superficie se calienta y muestran un aviso visible. Son útiles tanto en fábricas como en oficinas y comercios, donde quien se acerca a la superficie no tiene formación en prevención de riesgos.

Preguntas frecuentes sobre el control de temperatura industrial

¿Por qué medir la temperatura en la pieza y no en el horno?

Porque el sensor del horno mide el aire en un punto concreto, y la pieza puede estar más fría por su masa, su posición en la carga o una mala circulación del aire. Una etiqueta pegada sobre la pieza registra la temperatura que realmente recibió.

¿Hasta qué temperatura funcionan las etiquetas de temperatura?

Las etiquetas irreversibles de Surisa cubren de 29 a 290 °C, según la referencia. Por encima de esa temperatura, o en piezas muy pequeñas, se usan lápices termosensibles, disponibles para 120, 245 y 600 °C.

¿A qué temperatura se polimeriza la pintura en polvo del aluminio?

Habitualmente con la pieza entre unos 180 y 200 °C, durante el tiempo que indique el fabricante de la pintura. Lo importante es la temperatura del perfil, no la del aire del horno, por eso se verifica con una etiqueta pegada en la pieza.

¿Cómo se señaliza una superficie caliente para evitar quemaduras?

Con etiquetas de seguridad que cambian de color al calentarse la superficie y muestran un mensaje de aviso. Al ser reversibles, avisan solo cuando la superficie está caliente, y se pegan directamente sobre la tubería, el radiador o la máquina.

¿Se pueden usar las etiquetas como registro de calidad?

Sí. Las etiquetas irreversibles se pueden despegar después del proceso y adjuntar al informe del lote como evidencia visual de la temperatura alcanzada. El cambio de color es permanente.

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